No tengo la menor duda de que la inmensa mayoría de la población en México sabe de la existencia de la PROFECO (Procuraduría Federal del Consumidor) y por supuesto que al menos de oídas conoce de su programa “Quién es Quién”, no porque necesariamente haya tenido una mala experiencia como consumidor o como proveedor, sino porque se trata de un programa que a lo largo del tiempo ha tenido mucha cobertura en los medios, más cuando se trata de ciclos comerciales relevantes (semana santa, cuaresma, vacaciones, etc.) o bien cuando se trata de sectores de evidente “interés social” (gasolineras, farmacias, etc.).
A esta institución, con una historia de más de 34 años protegiendo los derechos de los consumidores (la Ley que la crea data de febrero de 1976), o la amas o la odias, no hay medias tintas. Muchos la critican, otros tantos la alaban, pero ahí está y su contribución al “consumo informado” es invaluable para quien sabe poner atención a sus recomendaciones.
Se preguntarán, ¿y qué tiene que ver la PROFECO con Factura Electrónica?, en principio nada, excepto que en fechas recientes hizo público el hecho de que ya es un ente emisor de comprobantes fiscales digitales. Esto lo leí en la prensa y al conocerlo me hizo reflexionar sobre si no sería sano y oportuno que este organismo lanzara precisamente un proyecto para que los contribuyentes tuvieran acceso a saber, con NEUTRALIDAD, con OBJETIVIDAD y sobre todo con CLARIDAD… “Quién es Quién en los servicios de Facturación Electrónica”, algo que sería de bastante utilidad ahora que se acerca la obligatoriedad.
Pero antes de que alguien se rasgue las vestiduras por semejante “sacrilegio”, permítanme hacer dos aclaraciones… la idea no pretende ser una propuesta para que la PROFECO se convierta en una especie de ente certificador (para eso está el SAT) y la idea tampoco es una propuesta para que la PROFECO regule la competencia en este nuevo mercado (para eso está la COFECO).
Lo que si está detrás de esta reflexión es la idea de sugerir que la PROFECO, en cumplimiento de los objetivos y líneas estratégicas que la rigen (p.e. “Proteger los derechos del consumidor” y “Fomentar una cultura de consumo inteligente” o bien, “Prevenir y corregir prácticas abusivas en las relaciones de consumo” y “Procurar la solución de las diferencias entre consumidores y proveedores”, entre otros) pueda construir y hacer pública una matriz de comparación sobre las distintas soluciones de facturación electrónica presentes en el mercado.
Porque hay muchos que dicen que son “la MEJOR solución”, hay muchos también que dicen que “son el PRIMERO en estar autorizado” y hasta hay muchos que ahora dicen que son la “ÚNICA solución gratuita”.
La verdad es que si el contribuyente se diera a la tarea de investigar a fondo lo que le ofrecen, encontraría que hay soluciones que son unas mejores que otras en algún aspecto y que en otro los roles se invierten; encontraría también que sólo hay un primero en autorización, que sólo hay un primero en emisión y que sólo hay un primero en todo, el resto son el segundo y los que sigan; y encontraría finalmente que “no hay lonche gratis” y que gratis significa muchas cosas, pero nunca único y que gratis nunca es realmente gratis.
Que sano de verdad sería, en beneficio de los contribuyentes y en beneficio mismo del mercado, que se pudieran comparar “peras con peras y manzanas con manzanas” y que oportuno sería que salieran a la luz pública prácticas como las que algunas empresas llevan a cabo y de las que aquí les cuento la mas reciente de las “joyitas” que me ha tocado conocer.
Resulta que una empresa del sector de la construcción, en su rol de gran receptor (por volumen) y con una aparente relación de exclusividad con un Proveedor Autorizado, se ha dado a la tarea de exigirle a los competidores de ese proveedor que retiren de sus sitios el logo de su empresa basándose en una pretendida infracción a sus derechos de propiedad intelectual.
¿Tiene esta empresa derecho a exigir eso? por supuesto que si, es su marca a fin de cuentas, pero ¿es ésto realmente una infracción?, no soy experto en propiedad intelectual pero lo dudo, sobre todo cuando el uso de dicho logo no era sino la referencia comercial a la disponibilidad de la addenda comercial de dicha empresa en la solución que se le ofrece a su comunidad de proveedores.
Lo que realmente creo está detrás de esta exigencia es una práctica que más temprano que tarde terminará desapareciendo, no sólo porque es abusiva para el consumidor sino porque atenta contra la libre competencia. Se trata de la práctica de exigirle a los proveedores de una empresa determinada que contraten con un proveedor específico su solución de Factura Electrónica, so pretexto de ser esa la “única” vía autorizada de recepción.
Muchos se quejan de ésto, porque a veces tiene que pagar no sólo uno sino a veces hasta dos o tres servicios por una factura (un servicio para hacerla, otro para integrarle la addenda y a veces otro para simplemente entregarla); sin embargo, pocos hacen pública esta situación por temor a no afectar la relación con su cliente, pero ¿y si fuera la PROFECO la que pusiera en evidencia estas prácticas?… es sólo una idea, una simple reflexión.
En fin, en este nuevo mercado, hay quienes pueden contar una historia de éxito, una historia de satisfacción de sus clientes o bien, una historia de buen servicio… pero hay otros que simplemente cuentan una “triste historia” cuando por insuficiencia en su oferta, por intolerancia a la competencia o por simple ambición, encuentran que la mejor forma de captar un cliente es torciéndole el brazo.



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Muy bueno el blog pero deseo saber cómo puedo tramitar Folios en el SAT, espero me ayuden, Saludos
Que tal wako17,
En el post “Factura Electronica… Guía Practica de Implementacion“, viene una liga de descarga del documento, en el viene un capítulo que te muestra pantalla por pantalla como hacerlo.
Saludos… JLA
Buenas tardes
Coincido definitivamente contigo, para mi sería indispensable esta comparativa y adicionalmente que se le dedicara un espacio tanto en su revista como en los espacios radiales con los que cuenta la PROFECCO.
Seguramente esto le ayudará a cualquier contribuyente a conocer algo más de lo que hasta ahora sabe y muchas ocasiones por mera casualidad.
Este es un buen momento para darle la relevancia que merece este tema y así cualquier contribuyente pueda tomar una decisión informada.
Felicidades un artículo sencillo pero con mucho fondo
Arturo
Sería muy provechoso leer un artículo de CFDs que publicara PROFECO.
Un lector después de leer el artículo, no solo tendrá un panorama neutro (esperemos) para poder seleccionar al proveedor que más le convenga, sino que se alejará del proveedor que menos valores agregados muestre y los proveedores “mejor armados” serán los preferidos.
Quizá eso le pasó a la empresa de construcción (que mencionas): Elaboró su comparativo y terminó seleccionando a este proveedor como “el mejor” y por lo tanto no quiere saber de nadie más y lo volvió exclusivo…
Qué tal Alfredo,
Esperemos que la PROFECO “pare antenas” y ojalá que le despierte el interés el publicar es matriz de comparación, a todos nos beneficiará que el contribuyente tenga elementos para tomar decisiones informadas.
Por otro lado, no descarto que esa constructora haya hecho ese comparativo, sin embargo la realidad que he conocido a mi me da otras pistas. Hay casos de grandes receptores que han elegido a un proveedor por precio (ser barato pocas veces en sinónimo de calidad), otros por relaciones de negocios y otros más con base en una matriz de comparación que hace uso del listado de requisitos del SAT y del listado de revisión de la AMECE… si alguno no cumple con el listado del SAT, de entrada ni siquiera está en la lista del SAT.
Una matriz de comparación basada en eso no le sirve a un contribuyente más que para medio informarse. Lo que yo sugiero es una matriz de comparación de atributos, de funcionalidades, de calidad en el servicio, de responsabilidad, de precio… y de cualquier otra cosa que a un contribuyente lo pueda dejar tranquilo de haber elegido “al mejor para su particular caso”, porque el mejor para un caso no necesariamente es el mejor para otro.
En fin, como dije… son sólo ideas.
Saludos… JLA