José Luis Ayala M.
A modo de “tarjeta de presentación” les diré qué… Kauli es una palabra tomada del Swahili que tiene múltiples usos, bien puede ser “Voz”, “Discurso”, “Opinión”, o bien “Reporte”, “Expresión”, “Consejo” y hasta “Regulación”. Kauli es entonces sin duda una palabra bastante versátil y muy útil para un blog que no pretende ser más que una vía de expresión de mi opinión sobre un tema que ha sido la materia prima de mi vida profesional y empresarial durante los últimos 15 años… el Derecho Informático y particularmente los conceptos de Firma Electrónica y Factura Electrónica.
Si bien no soy dado al uso del llamado muro de la vanidad (para llenar una pared o página de diplomas y reconocimientos), lo cierto es que no podría intentar sustentar mis comentarios apareciendo como un improvisado y por lo mismo al menos debo decir que conozco ambos temas a profundidad, fui parte de su concepción y nacimiento en México y puedo hablar como testigo presencial de muchos de los cambios regulatorios y de mercado que se han experimentado a lo largo de los años en nuestro pais.
En mi trayectoria como especialista en Derecho Informático, fuí Miembro del Comité Mexicano de Comercio Electrónico (COMECE) y miembro fundador del Grupo Impulsor de la Legislación de Comercio Electrónico (GILCE, un grupo en cuyo seno se gestó prácticamente toda la legislación que en materia de medios electrónicos se promulgó en México a partir del año 1996 y hasta el año 2003, al menos la de carácter federal).
Puedo decir también que, en su momento, fui acreditado por el gobierno Mexicano como miembro de la misión que atiendió los trabajos de la UNCITRAL (Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional) para la elaboración de la Ley Modelo sobre Comercio Electrónico y la Ley Modelo sobre Firmas Digitales, instrumentos que sirvieron de base para nuestra propia legislación.
Hoy, como Fundador y Director General de DIVERZA, mi día a día lo conforman afortunadamente estos temas.
No obstante pues que puedo hablar con conocimiento de causa, les diré que este blog no pretende ser ni filosófico ni instruccional, es más bien un experimento de difusión en lenguaje cotidiano (pero con fundamento) de dos conceptos que no suelen ser fáciles de entender incluso por aquellos que los usan o los implementan como herramienta en el plano de negocios y que por la misma razón los puede inducir a error, con las consecuencias legales y económicas que están de por medio en una mala interpretación-implementación.
Por eso, en este blog, no esperen más que… “mbili kauli”… “dos opiniones”… la mía y la de ustedes, si desean por supuesto compartirla conmigo y con alguien que eventualmente pase por aquí y dedique un poco de su tiempo a leernos.


